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The End?
Mikel Erentxun y Diego Vasallo llevaban separados desde 1998. Tres
años después y con varios discos en solitario a sus
espaldas, vuelven con anuncio de definitiva separación
y, como para hacerlo a bombo y platillo, graban nada menos que 21
nuevas canciones recordándonos sus años de máxima
creatividad.
El disco comienza con toques inequívocamente duncandianos
con Nada, en el estilo que tantos éxitos les proporcionó
en la segunda mitad de los ochenta. La voz de Mikel conserva la
frescura de aquellos tiempos. Más adultos aparecen en Siempre
(al abandonarnos), que, al mismo tiempo posee ese toque de confidencialidad
melancólico-juvenil que tan bien se les daba antaño.
Las baladas, en el más puro estilo sesentero, con cuerdas
a lo Capri cest fini, vuelven a mostrar a Mikel convincente
en su papel de solista-seductor-irresistible. El primer vuelco llega
de la mano de Diego, voz solista en Nunca me enamoraría de
noche. Su aire country-pop, sin sobresaltos, eficaz y pegadiza,
sin alardes, entra suavemente. Pero muestra matices distintos en
Aguas tranquilas, hecha a medida para hacer soñar.
En cierto punto, nos damos cuenta de las diferencias de estilo
entre Mikel y Diego. El primero es más fiel al estilo Duncan
de los comienzos, directo, familiar, entrañable. Diego se
ha alejado más estilísticamente. Basta con escuchar
Aguas tranquilas y Acuérdate para contrastar formas de interpretar.
Mikel es capaz de mostrarse frágil y sensible al mismo tiempo
Te quiero o Piezas mientras Diego es más áspero,
más duro, más bronco Lobos o Hasta que la luz
nos despierte, al menos en apariencia. El que uno y otro se
complementen tan sencilla pero eficazmente quizá sea la clave
de un éxito que, por separado, a ambos se les resiste hasta
ahora. Otro detalle es la discreta pero notable evolución
de los arreglos, presente pero apenas audible en Y la tarde está
muriendo y mucho más penetrante en Hasta que la luz
Aunque su música tampoco está reñida con la
sobriedad y sencillez. Escúchese si no Imagino, en la que
Vasallo lo hace todo con su voz y un piano. De propina, el álbum
viene acompañado de un segundo disco titulado Crudités
que muestra las nuevas tendencias de los dos protagonistas. Ya sólo
queda por saber qué harán cuando les digan que han
vendido un disco de platino
, y dos
, y tres
A ver
quién recordará entonces que ésta era la despedida.
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