La primera vez que oí a Nirvana
fue en una tienda de discos de Nueva York. Le pregunté
al dependiente si tenían algo nuevo y me puso
Smells Like Teen Spirit. Pensé: “Vaya.
Alguien se las ha arreglado para combinar a R.E.M. con
Metallica”. Nunca había oído el
término grunge y no sabía que iba a convertirse
en un fenómeno. Sólo sabía que
estaba escuchando una canción genial.
|