Marvin fue el batería de todos
mis primeros éxitos con los Miracles. Nos hicimos
muy buenos amigos –era como mi hermano–
y escribí un montón de canciones para
él, que también produje. Siempre llegaba
tarde al estudio, pero no me importaba esperar porque
sabía que iba a cantar mi canción de una
forma que nunca había imaginado. Marvinizaba
mis composiciones y a mí me encantaba.
|